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sábado, 21 de junio de 2014

¿Estás en contra de la ciencia?

Hay en la actualidad (pero el fenómeno es muy antiguo) una gran cantidad de gente que está en contra de la ciencia, por diversas razones. A diferencia de las paraciencias, este movimiento es francamente hostil a la ciencia. Un estudio de la ciencia no puede dejar de tratar algunos aspectos de este fenómeno, al decir de Asimov, el de los “nuevos bárbaros” [1, p. 259].

Muchas personas (y a veces organizaciones enteras como ciertas sectas religiosas) muestran su descontento con el mundo moderno de la ciencia y la tecnología y abogan por una rápida retirada hacia el noble y feliz mundo preindustrial. Generalmente olvidan que la esperanza de vida en esa época era de 30 años, que periódicas hambrunas mataban gran parte de la población, y que la gente se moría de enfermedades que ahora se curan con unas pocas pastillas o inyecciones. Las mujeres morían a montones en el parto, y se sufría indeciblemente por cualquier operación simple, por falta de anestésicos. La sobrevivencia ante cualquier herida banal era sumamente incierta por las infecciones. Olvidan también que había agotadoras jornadas de trabajo mal pagado, y esclavitud, y sólo unos pocos podían acceder a las comodidades. Sin máquinas, habría que volver a tener esclavos. Muchos de los que añoran los buenos viejos tiempos, se ven a sí mismos como señores y príncipes, no como siervos o esclavos. Pero un simple cálculo le permitiría deducir que con toda probabilidad, si estuviera viviendo unos cientos de años atrás, estaría en la condición de explotado, y no en la de explotador, ya que los explotados eran la inmensa mayoría. Y no vale comparar a un obrero actual con un siervo o un esclavo preindustrial. Podrá estar mal, comparado con los estándares modernos de vida, pero está situado a años luz por encima del modo de vida de sus predecesores preindustriales. 

Se suele decir que en los felices tiempos preindustriales, florecían las artes y el intelecto. Esto es cierto sólo en parte. Las artes y el intelecto eran un lujo de unas pocas personas. Podrá tenerse cualquier opinión sobre el arte moderno, pero lo cierto es que está al alcance de todo el mundo gracias a la ciencia, y nunca antes hubo tanta gente que tenga a su alcance toda la obra del intelecto y el arte humano, gracias a la baratura de los libros, a la a televisión y a los medios de comunicación que inventó y perfeccionó la ciencia. 
Por supuesto, la ciencia ha traído consecuencias secundarias indeseables, como lo hace cualquier innovación. La rueda facilitó el transporte, y creó los accidentes callejeros. El fuego nos permitió calentarnos, iluminarnos y comer alimentos más saludables y sabrosos, y permitió que se produzcan incendios y se quemen a personas como brujas. El lenguaje facilitó la comunicación, y también el engaño y la calumnia. El avión hace mucho más cortos los viajes, y hace accesibles lugares alejados, pero también permite el bombardeo.  
Los antibióticos y otros medicamentos modernos han alargado la vida humana (y aumentado su calidad), pero facilitaron la explosión demográfica. 

En muchos casos, lo que sucede es un antagonismo entre la religión y la ciencia. Toynbee una vez dijo que “la razón por la cual la ciencia consigue responder a estas preguntas es que estas preguntas no son las más importantes. La ciencia no se ha ocupado de las preguntas fundamentales de la religión, o, si se ha ocupado de ellas, no ha encontrado respuestas genuinamente científicas”. 

Ante todo, ¿qué son las grandes preguntas? Obviamente, cosas como el propósito de nuestra existencia, o las características del alma, etc. Es decir, preguntas que no son científicas. ¿Por qué debería haber un propósito para nuestra existencia? ¿Qué pruebas hay de la existencia del alma, y cómo podrían estudiarse científicamente sus características? Una excelente respuesta fue dada por Asimov [1, p. 271] ¿”Qué es lo que quiere el profesor Toynbee? Gracias a los progresos de la ciencia hemos acabado con la esclavitud; hemos proporcionado más seguridad, salud y bienestar material a más gente de la que se podía soñar en los siglos anteriores a la ciencia; hemos puesto el arte y el ocio a disposición de cientos de millones de personas. Todo esto como resultado de responder a preguntas que `no son las más importantes’. Es posible que así sea, profesor, pero yo soy una persona humilde y esas preguntas sin importancia me parecen bastante buenas si esas son sus consecuencias. 

¿Y cómo ha respondido la religión a sus `preguntas fundamentales’? ¿Cuáles son sus respuestas? Cabría preguntarse si la mayoría de la humanidad es más moral, más virtuosa más honrada y bondadosa gracias a la existencia de la religión, o si el estado de la humanidad no será más bien, una prueba del fracaso de miles de años de mera charla sobre la bondad y la virtud. 

Cabría preguntarse si algún colectivo determinado de personas seguidoras de una determinada religión ha dado pruebas de ser más moral y virtuoso o más bondadoso que otros grupos de personas seguidoras de otras religiones o, si vamos a eso, que no sean seguidores de ninguna religión determinada, ya sea ahora o en el pasado. Nunca he oído hablar de indicios de ese tipo. Si el historial de logros de la ciencia no fuera mejor que el que puede presentar la religión, hace mucho que la ciencia habría desaparecido”. 

Lo cierto es que se puede estar o no de acuerdo con el camino que ha seguido la ciencia y la tecnología moderna, pero es el único posible. Cualquier problema de los que sufre el mundo actual, si tiene solución, sólo puede ser encontrada mediante la ciencia y la tecnología. Ningún otro método podrá hallarla. 

domingo, 15 de junio de 2014

Los hábitos saludables que posiblemente te perjudicarían.

Un poco de información saludable siempre nos hace bien...

Una dieta 100% libre de grasa y pasarse el día tomando agua podría tener como resultado todo lo contrario que se espera: tener una buena salud y cuidar el organismo.
Así lo aseguró un artículo del The Huffington Post, donde no solo desmitificaron algunoshábitos que se pensaban como buenos, sino que aseguraron que en algunos casos, no sirven de nada.
Algunos de ellos son:
-Tomar y tomar agua: Según la publicación, y citando al libro Comer y correr, beber más de dos litros al día podría causar hiponatremia -tener una cantidad de sodio más baja de la necesaria en la sangre-, además de verse alterado el correcto funcionamiento de riñones, así como la composición de la sangre, entre otros.
Además, beber agua en exceso es ya considerado un trastorno.
-Correr todos los días: Cada día se hace más común ver personas muy temprano, o ya entrada la noche, poniéndose en forma, corriendo por las calles. Pero cuidado si se tiene la costumbre de hacerlo todos los días.
Según declaró al The Huffington Post el fisioterapeuta español Daniel Martínez, hacerlo impide que las rodillas, tobillos y cadera se recuperen de la carga que significó el ejercicio, por lo que podrían ir desgastándose y degenerándose progresivamente.
-Reemplazar la cena por fruta: Citando a Vanesa León, miembro de la Asociación de Dietistas-Nutricionistas de Madrid, la "fructosa" -hidratos de carbono de las frutas que se absorben más lentamente que los carbohidratos simples-, igualmente se transforma en glucosa, la que luego debiera ser utilizada por el cuerpo como energía, sin embargo, al comerse a la hora de la cena, es poco probable que el cuerpo queme muchas calorías, así que su consumo reiterado y en exceso -grandes tazones de fruta- a la larga provocarían acumular grasa en el tejido adiposo.
-Usar cotonetes: Usar el clásico bastoncito con la punta de algodón para limpiar los oídos, podría resultar en una peligrosa maniobra que podría llegar a "lesionar el tímpano". Además, lo que se hace es empujar hacia adentro el cerumen que, de forma natural, el propio oído tiende a expulsar.
-Lavarse todos los días con jabón: Ojo, que respecto a este punto, se refieren a aquellos jabones que no son pH neutros y por ende, podrían dañar la piel, provocando dermatitis o alergias.
Pero no solo eso. Según la nota, lo recomendable sería usar jabón solo tres días a la semana en todo el cuerpo, mientras que el resto de los días, enjabonarse solo en las partes en las que más se transpira.
-Ingerir complementos vitamínicos: Este hábito sería útil solo para personas que no se alimentan bien o están pasando por épocas de estrés. Para aquellas que comen de forma saludable, con una dieta equilibrada, basta obtener los minerales y vitaminas de sus alimentos diarios.
-Usar gel, lavarse todos los días el pelo, teñírselo: Tal como lo comentó el dermatólogo español Ramón Grimalt al sitio de noticias, el uso de gel, tintura y aseo diario del pelo no le hace ni bien ni mal al cabello, ya que no afecta la raíz de éste.
-No comer gluten: A menos que se sea celíaco, privar al organismo de gluten podría incluso "dañar el intestino". Tampoco sirve no comer gluten para adelgazar, ya que aquellos alimentos que no lo tienen, suelen sustituir este elemento con azúcar y grasa.
-Sauna y Bikram yoga: Utilizar altas temperaturas, creyendo que se baja más rápidamente de peso, podría llegar a ser nocivo para la salud. En el caso del sauna, la eliminación de toxinas por medio de la transpiración no es sinónimo de pérdida de grasa y por lo mismo, no sirve tampoco enrollarse en una bolsa de plástico cuando, por ejemplo, se sale a correr.
En cuando a hacer deporte en ambientes con temperaturas altas, implicaría un esfuerzo mayor para el cuerpo, que ya debe preocuparse de entregarle energía a los músculos y, además, en estos casos, de "controlar el aumento de la temperatura interna". Que un aficionado realice ejercicios en un lugar muy caluroso podría provocarle "sícope por calor, agotamiento por calor e incluso golpe de calor", que podría significar una emergencia médica con riesgo vital, señaló al medio el secretario general de la Federación española de Medicina del Deporte, Luis Franco.

Fuente: El universal - Ciencia.

sábado, 14 de junio de 2014

Los niños también mienten.

¿Pensáis que es cierto eso que dice que los niños no mienten? Es falso, los niños aprenden a mentir, y muy rápido. De hecho muchos papás piensan ¿Mi hijo, mentir? ¡No digas estupideces! Y cuando un padre dice eso pueden ocurrir dos cosas: Que se decepcione, o que niegue la realidad.

Todos los niños mienten (por lo menos los no autistas) y siempre es por las mismas razones.

Los niños de 3 a 5 años mienten... pero no son plenamente conscientes de sus mentiras, pues son resultado de sus fantasías y mecanismos simples de adaptación. (A excepción que se habitúen a la mentira para conseguir lo que quieren)

Cuando crecen un poco más aprenden a mejorar sus mentiras para evitar castigos de los padres (y vaya si los mejoran... no soy padre pero he visto cientos de veces esto).

A partir de aquí, los niños mienten de forma consciente y activa. Ahí los padres deben anticiparse a ¿Cuántas veces miente y por qué miente? Sería difícil hacer algo si no se tiene en cuenta el Cuanto y el por qué. Ya que los especialistas pueden localizar el problemas, pero son los padres quienes conviven con el niño. O sea, cuando se entrega un niño a un especialista no de lo devuelven curado; los padres forman parte activa en la cura que puede durar meses o años.


¿Qué hacer cuando miente un niño?

-Da ejemplo: es completamente ilógico pedir a nuestros hijos que no mientan cuando nosotros normalmente lo hacemos.
-Dale confianza a tu hijo: dale a tu hijo la seguridad de que puede contarte cualquier cosa con plena tranquilidad y sin miedo.
-Explica a tu hijo la diferencia entre la verdad y la mentira: esto es fundamental especialmente en edades tempranas.
-Felicita a tu hijo cuando diga la verdad: especialmente si esta acarrea el riesgo de ser castigado, aprende a separar los comportamientos erróneos, siempre aclarando a tu hijo que le amas por lo que es y no por su conducta.
-No reacciones desproporcionadamente ante la mentira.


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Gracias a Detective.

martes, 10 de junio de 2014

¡Manual para hacer de tu hijo todo un delincuente!

Bienvenido sea usted a este nuevo manual. No dude en aplicar lo que aquí se marca, si sus objetivos son volver de esta sociedad, un poco más cruel y maléfica. 
Con los siguientes puntos, si los lleva a cabo de la manera correcta, obtendrá lo que busca en menos de lo que se podría imaginar. Se garantizan muy buenos resultados. (Comprobado por la ciencia criminológica).

Antes de comenzar, se debe señalar un punto que es, en suma, primario, para que todo se llegue a un perfecto nivel:

"Dele a su hija/o todo el mal ejemplo que pueda. Este es el camino más seguro para hacerlo criminal". 
 - Mario Alberto Vázquez Montano. 

Una vez dejado lo anterior claro, iniciemos con los puntos:


  1. Dele a su hija/o todo lo que pida. Pensará que tiene derecho a obtener todo lo que él desea.
  2. Ríase cuando su hija/o diga malas palabras. Crecerá pensando que el irrespeto es divertido. 
  3. Jamás reprenda a su hija/o su mal comportamiento. Crecerá pensando que no existen reglas en la sociedad, o, en que no es necesario seguirlas porque es libre.
  4. Recoja todo lo que su hija/o desordene. Crecerá pensando que otros deben hacerse cargo de sus responsabilidades. 
  5. Permítale ver cualquier programa de televisión. Crecerá pensando en que no hay diferencia alguna entre ser niño y adulto.
  6. Dé a su hija/o todo el dinero que pida. Pensará que obtener dinero es fácil y hará lo que sea para obtenerlo.
  7. Pongase siempre de parte de élla/él, contra vecinos, maestros, policía etc. Creerá que lo que siempre hace está bien y son los otros los que están mal.
  8. Deje que su hija/o maltrate animales. Crecerá pensado que no se ha de respetar la vida de los demás y no dudará en practicarlo con presas más grandes.
  9. No informe a su hija/o del riesgo de las drogas, alcohol, abandono escolar, enfermedades sexuales. Se garantiza su captura más fácil y rápida, con una celda para él en todo momento.
  10. Por nada del mundo lea buenos libros. Enciérrelo con supersticiones. Tendrá una mente de calidad.
  11. Siempre consiéntalo, es lo mejor de todo.

Con estos pasos, y en la medida que los aplique cada uno, obtendrá a un delincuente, a un inmoral, a una persona mala, tosca, irracional y muchas cosas más.
Si sus deseos es empeorar esta sociedad, ¡ya sabe como hacerlo!
¡No lo dude más!


 Muy buen día tenga usted.


La masturbación y algunos mitos sobre la misma.

Voy a hablar de la masturbación, pues nunca lo he hecho, y me dió la idea un amigo que dijo que era mala la masturbación y que no quería que su hijo la practique.

Bien, primero de todo amigos y compañeros de Detective, doy por sentado que ya sabemos lo que es, pero por si acaso diré que es la estimulación de los genitales tanto masculinos como femeninos.

Las masturbación al igual que el sexo, libera mucha energía al igual que el deporte, libera toxinas, genera endorfinas y otros químicos cerebrales para el placer y la felicidad. Así, que solo por esto os animo a practicarla solos o acompañados.

Hombres
Masturbación masculina


Existen variantes en la masturbación. La mayoría de los hombres se masturban agarrando el pene con la mano, moviéndola de arriba hacia abajo o de atrás hacia adelante, según la postura del individuo. Otros no utilizan toda la mano sino que agarran la zona del frenillo (entre los dedos índice y medio, y el pulgar por el otro lado). Otra técnica es emplear las dos manos en el pene. Otros sólo frotan su pene con una mano y con la otra se estimulan los testículos o pezones, entre otras partes del cuerpo.

Los hombres no circuncidados, no suelen necesitar el uso de lubricantes, porque el prepucio ya mitiga los efectos del roce directo por sí solo, aunque los hay que los emplean para añadir sensaciones a su actividad. El uso de lubricantes es más frecuente entre los hombres que tienen su pene circuncidado, con el fin de facilitar el deslizamiento de la mano sobre el glande.

Existen artilugios eléctricos y mecánicos para que los hombres se masturben: muñecas inflables, vaginas artificiales, bombas de vacío, etc. También pueden utilizar vibradores, concentrando su actividad sobre el frenillo.

Mujeres
Masturbación femenina


(Hablo de la población femenina orgásmica. Aprox.90%)

La mayoría de las mujeres se masturba estimulando la zona del clítoris. Una cuarta parte de ellas suelen añadir también el estímulo vaginal introduciéndose sus dedos para incrementar la sensación placentera. Pero el estímulo exclusivo de la vagina para masturbarse es un procedimiento minoritario, a pesar de lo que muestran las películas pornográficas.

Las mujeres suelen utilizar los dedos para masturbarse. Estimulando el clítoris indirectamente al frotarlo a través del prepucio del clítoris o, menos frecuentemente, estimulando directamente el glande del clítoris. Suelen lubricarse los dedos, sobre todo si estimulan directamente el glande del clítoris, bien introduciéndolos de vez en cuando en la vagina para extender su humedad al clítoris o, bien, mojándolos con su propia saliva.

La gran mayoría de las mujeres se masturban acostadas, o en el baño, y con las piernas abiertas, un 10% lo hace boca abajo y las piernas más juntas o muy juntas. La mitad de estas últimas no emplean los dedos para masturbarse, sino que se frotan contra una almohada, el rebujo de las sábanas o montando algún peluche. El 3% de las mujeres se masturba en cualquier postura simplemente contrayendo los muslos. Otro 2% lo hace empleando el chorro de agua de la ducha o la bañera. Y existe un 2% más que lo hace sin manos, estimulándose sólo con fantasías. A pesar de las numerosas técnicas existentes para masturbarse, la mayoría de las mujeres (71%) suelen serle fiel a una de ellas durante toda su vida.

El uso de dildos, vibradores y otros juguetes eróticos parece estar extendiéndose entre la población femenina. No resulta fácil saber cuántas los emplean. Pero las diferentes encuestas demuestran que entre una de cada cuatro y dos de cada tres mujeres, según los países, utilizan estos artilugios.


Prejuicios falsos respecto a la masturbación, investigados por psiquiatras y otros médicos:

  • Los hombres se masturban más (Igual que las mujeres, existe una proporción equitativa).
  • Los hombres comienzan a masturbarse antes que las mujeres (No necesariamente es así, y muchas veces no es así).
  • Las personas dejan de masturbarse cuando inician relaciones sexuales (Esto es totalmente falso).
  • Quienes se masturban se aíslan socialmente (Esto es lo más absurdo de creencias masturbatorias).
  • Quienes se masturban, les afecta a la salud (Esta estupidez es la que me soltó mi amigo, y cuando se investiga la masturbación y el sexo, es tan beneficioso como el deporte, así que es falso).
  • Quien se masturba, se le cae el pelo (Falacia).


En fin, espero que les haya gustado esta entrada. ¡Un fuerte abrazo amigos y compañeros de escéptico! Ya saben como aprovechar vuestro tiempo libre.

viernes, 6 de junio de 2014

5 mitos sobre la homosexualidad refutados por la ciencia.

La ciencia siempre lo ha recalcado: la homosexual es natural, sus relaciones son duraderas y sólidas, y, son buenos padres.


Tiempo atrás, en Estados Unidos, en el Estado de Houston, se aprobó la ley HOPE, que prohíbe la discriminación por orientación sexual, raza, discapacidad, y otras condiciones. La comunidad LGBT de esa ciudad está de fiesta (aunque no se haya puesto sobre la mesa el reconocimiento legal del matrimonio gay). Algunos líderes religiosos, sin embargo, mencionan que la iniciativa "sencillamente no está bien".
¿Por qué podría parecerle a alguien que una ley contra la discriminación sea equivocada? Imaginen el nivel de homofobia. Y ¿en qué supuestos se basa la homofobia? Aquí algunos de ellos, y lo que la ciencia ha demostrado al respecto:


MITO I: LA HOMOSEXUALIDAD ES ANTINATURAL. 

En la naturaleza, la homosexualidad es mucho más común de lo que nos imaginamos. Diversas especies animales la practican. De hecho, la conducta tiene que ver con supervivencia, fortalecimiento de lazos sociales, adaptaciones biológicas y evolutivas.
La idea de que lo natural es que las relaciones sexuales deben ocurrir sólo entre hembras y machos, no tiene aplicación en la realidad: ni en animales ni en seres humanos. Además del hombre, la ciencia ha demostrado que existen más de 1,500 especies que buscan parejas del mismo sexo: chimpancés, pingüinos, cisnes, bisontes, jirafas, aves.
Janet Mann, bióloga de la Universidad de Georgetown, explica que no todo acto sexual responde a funciones reproductivas. Por fortuna.

MITO II: LAS RELACIONES HOMOSEXUALES NO SON DURADERAS.

Todos hemos escuchado comentarios estereotipados como "es un ambiente muy frívolo y difícil", "los gays saltan de una pareja a otra, son muy promiscuos".
Sin embargo, una serie de estudios a largo plazo, desarrollados por John Gottman (psicólogo y profesor en la Universad de Washington), comprobó que el 80% de las parejas homosexuales, sostienen relaciones que duran más de 12 años.
Lo más interesante: la tasa de separaciones, proyectada a 40 años, resultó menor en comparación con parejas heterosexuales, en un mismo lapso de tiempo.

MITO III: LA MAYORÍA DE LOS PEDERASTAS SON GAYS.

El crimen de la pederastia es practicado por hombres y mujeres de distintas preferencias sexuales. En 1989, el físico y sexólogo checo-canadiense Kurt Freund, del Instituto de Psiquiatría de Clarke (Canadá), emprendió un estudio para obtener algunas respuestas.
Su equipo mostró fotos de niños y adolescentes de ambos sexos a hombres homosexuales y heterosexuales, mientras medía la excitación sexual de los participantes. Según los resultados, los heterosexuales se excitaban más que los homosexuales, en especial con las niñas.
En 1994, la pediatra Carole Jenny, de la Universidad de Colorado, entrevistó a casi 270 niños que habían sido violados por adultos. En el 82% de los casos, el agresor tenía una pareja heterosexual y pertenecía al ambiente cercano al niño. En sólo 2 de los casos el criminal era homosexual (un gay y una lesbiana).

MITO IV. PARA LOS NIÑOS ES NOCIVO CRECER CON PADRES HOMOSEXUALES. 

"El niño necesita una madre y un padre para convertirse en un adulto sano", se dice. Las estadísticas demuestran otra cosa.
Recientemente Live Science publicó un estudio en que se examinó a 90 adolescentes. 45 vivían con madres lesbianas, y los otros 45 vivían con parejas heterosexuales. Se analizaron diversos factores de su vida cotidiana y su desempeño social.
Los resultados en ambos grupos fueron casi idénticos, con la diferencia de que los niños del primer grupo registraron calificaciones más altas en la escuela.
Otros estudios similares han señalado que los niños educados por dos padres o dos madres, son menos propensos a la delincuencia y el vandalismo: peleas, robo, invasión de la propiedad privada, etc.
Timothy Biblarz, sociólogo de la Universidad del Sur de California, señala:
La ciencia demuestra que los niños criados por padres homosexuales crecen igual o mejor que los niños criados por padres heterosexuales.

MITO V: LA HOMOSEXUALIDAD ES UNA OPCIÓN Y SE PUEDE CURAR.

durante siglos la homosexualidad fue catalogada como una enfermedad. A lascomunidades religiosas les encanta sostener esa idea de que siguiendo el camino adecuado, "con amor, esta desviación sexual es curable".
La ciencia, no obstante, señala que no se trata de una opción, sino que existe evidencia de que la atracción homosexual es una cuestión genética, relacionada con una base biológica.
Los investigadores han analizado y comparado a gemelos idénticos (comparten los mismos genes) y a gemelos fraternales (comparten 50% de los genes aproximadamente).
Mientras el primer grupo presenta la misma orientación sexual (homosexual, bisexual o heterosexual), en el segundo esto no se da tanto. Las conclusiones indican que existe un factor genético que determina la preferencia sexual de los seres humanos.
Otros estudios han señalado que la orientación sexual es influida por determinados factores biológicos, desde el útero de la madre. Sandra Witelson, neurocientífica de la Universidad de McMaster, en Ontario, explica:
La ciencia apoya la teoría de que las diferencias en el sistema nervioso central existen entre los individuos homosexuales y heterosexuales, y que están posiblemente relacionadas con factores tempranos en el desarrollo del cerebro.
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Buscarle causas a la homosexualidad siempre me ha parecido ocioso. La homosexualidad existe, es una realidad, ¿a quién se daña con ello? Claro que vale la pena entender cómo funcionan la sexualidad y el comportamiento en el ser humano.
Pero a veces da la impresión de que dichos debates se proponen explicar la orientación sexual como si se tratara de un defecto, socorrido pretexto de la condena.
La ciencia lo demuestra: la homosexualidad es natural, no necesita curarse; los homosexuales pueden establecer relaciones sólidas y ser padres, y lamentablemente en el mundo hay pederastas (en la iglesia católica abundan), independientemente de su orientación sexual.

ANN DRUYAN HABLA SOBRE CIENCIA Y RELIGIÓN Y SOBRE CARL SAGAN.

Tengo el placer de compartir este hermoso artículo, cuya autora es la gran Ann Druyan. Participe en la serie Cosmos, el original, con Carl Sagan, y directora del nuevo Cosmos, con Neil deGrasse Taison. Esposa por 20 años de Carl Sagan y madre de 3 hijos. Sin duda alguna, una maravillosa mujer.

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He estado pensando acerca de la visión distorsionada sobre la ciencia que prevalece en nuestra cultura. Me he estado preguntando acerca de esto, porque nuestra civilización es completamente dependiente de la ciencia y la alta tecnología, pero la mayoría de nosotros estamos alienados de la ciencia. Estamos alejados de sus métodos, sus valores y su lenguaje. ¿Quién es el científico en nuestra cultura? Pues el Dr. Fausto, el Dr. Frankenstein, el Dr. Strangelove. Es el hacedor del pacto con el diablo que está obligado a terminar mal. ¿De dónde viene eso? Hemos tenido un largo período de éxito sin precedentes en el descubrimiento científico. Podemos hacer cosas que incluso nuestros antepasados ​​recientes considerarían magia, y sin embargo, nuestra autoestima como especie parece baja. Odiamos y tememos a la ciencia. Tememos a la ciencia y tememos al científico. Un tema común de las películas populares es alguna clase de científico loco sentado en algún sitio pretendiendo arruinar lo que es más preciado para todos nosotros.

Creo que las raíces de este antagonismo con la ciencia son muy profundas. Son antiguas. Las vemos en el Génesis, en esa primera historia, nuestro mito fundacional, en la que los primeros seres humanos están condenados y malditos eternamente por hacer una pregunta, por comer del fruto del árbol del conocimiento. Es desconcertante que Edén sea sinónimo de paraíso cuando, si se piensa en ello, es más como una prisión de máxima seguridad con vigilancia las veinticuatro horas. Es un lugar horrible. Adán y Eva no tienen infancia. Despiertan ya adultos. ¿Qué es un ser humano sin una infancia? Nuestra larga infancia es una característica fundamental de nuestra especie. Nos diferencia, gradualmente, de la mayoría de las otras especies. Nos tomamos más tiempo para madurar. Dependemos de estos años de formación y del tejido social para aprender muchas de las cosas que necesitamos saber.

Así que aquí están Adán y Eva, que han despertado en plena madurez, sin la ternura y la memoria de la infancia. No tienen madre, ni tampoco nunca tendrán ninguna. La idea de un mamífero sin una madre es, por definición , trágica. Es el tipo de herida más profunda para nuestra especie; antitético a nuestra prosperidad, a lo que somos .

Su padre es una voz aterradora, sin cuerpo, que está furioso con ellos desde el primer momento en que despiertan. Él no dice: "¡Bienvenidos al planeta Tierra, mis hermosos hijos! Bienvenidos a este paraíso. Miles de millones de años de evolución te han preparado para que seas más feliz aquí que en cualquier otro lugar del vasto universo. Este es tu paraíso.” No, en cambio Dios pone a Adán y Eva en un lugar donde no puede haber amor. Sólo el miedo, y el comportamiento basado en el miedo, la obediencia. Dios amenaza con matar a Adán y Eva si desobedecen sus deseos. Dios les dice que el peor crimen, un delito capital, consiste en hacer una pregunta para participar del fruto del árbol del conocimiento. ¿Qué clase de padre es este? Como observó Diderot, el Dios del Génesis "amaba a sus manzanas más que a sus hijos."

Este imperativo de no ser curioso es probablemente el aspecto más auto-odioso de todos, porque ¿cuál es nuestra ventaja selectiva como especie? No somos los más rápidos. No somos los más fuertes. No somos los más grandes. Sin embargo, sí tenemos una ventaja selectiva que nos ha permitido sobrevivir y prosperar y perdurar: Un cerebro relativamente grande en relación con el tamaño de nuestro cuerpo. Esto ha hecho posible para nosotros hacer preguntas y reconocer patrones. Y poco a poco a través de generaciones hemos convertido esta aptitud en una capacidad de reconstruir nuestro pasado distante, cuestionar los orígenes del universo y de la vida misma. Es nuestra única ventaja, y sin embargo, esta es la única cosa que Dios no quiere que tengamos: conciencia, conciencia de nosotros mismos.

Quizás el Génesis debería leerse como una historia irónica. Aquí hay un dios que no nos da el conocimiento del bien y del mal. Él sabe que no conocemos adecuadamente el mal. Sin embargo, nos dice que no hagamos algo de todos modos. ¿Cómo se puede esperar de alguien que no conoce el bien y el mal que haga lo correcto? Al desobedecer a Dios, nos escapamos de su prisión totalitaria donde no se puede hacer ninguna pregunta, en la que nunca se debe cuestionar la autoridad. Nos convertimos nosotros mismos en seres humanos.

Nuestra nación fue fundada en un acto heroico de desobediencia a un rey que presumía de gobernar por derecho divino. Hemos creado mecanismos sociales y legales para institucionalizar el cuestionamiento de la autoridad y la participación de cada persona en el proceso de toma de decisiones. Es la cosa más original sobre nosotros, nuestra mayor contribución a la civilización mundial. Hoy en día, nuestros no-exactamente-elegidos funcionarios tratan de hacer que parezca como si cuestionar esta antigua historia sea erróneo. . . . Que la enseñanza de nuestra comprensión de la evolución de la naturaleza, que es un producto de lo que hemos sido capaces de descubrir a través de generaciones, de alguna manera es antiamericana o irrespetuosa con las creencias tan fuertemente arraigadas. Como si no debiéramos enseñar a nuestros hijos lo que hemos aprendido acerca de nuestros orígenes, sino que deberíamos seguir enseñándoles esta historia que demoniza a las mejores cualidades de nuestros padres fundadores.

Esto no tiene sentido y me lleva a una pregunta : ¿Por qué separamos lo científico, que es sólo una forma de búsqueda de la verdad, de lo que consideramos sagrado, que son aquellas verdades que inspiran amor y temor? La ciencia no es nada más que una interminable búsqueda de la verdad. ¿Qué podría ser más profundamente sagrado que eso? Estoy segura que la mayoría de lo que amamos y apreciamos más, y aquello en lo que creemos en este mismo momento, será revelado en algún momento en el futuro como algo meramente producto de nuestro tiempo y de nuestra historia y de nuestra comprensión de la realidad. Así que aquí está este proceso, de esta manera, este mecanismo para encontrar pedazos de realidad. Ningún pedacito es sagrado. Pero la búsqueda sí lo es .

Y así perseguimos el conocimiento usando el método científico para descubrir constantemente todos los errores que los seres humanos hacen crónicos, todas las mentiras que nos contamos a nosotros mismos para combatir nuestros miedos, todas las mentiras que nos decimos los unos a los otros. Aquí está la ciencia, justamente trabajando como una máquina incansable. Es un éxito fenomenal, pero su trabajo nunca se terminará .

En 400 años , hemos evolucionado desde un planeta de gente que estaba absolutamente convencida de que el universo giraba alrededor de ellos, sin la menor idea de que el Sol no gira alrededor de nosotros, y mucho menos de que no somos más que una minúscula parte de una galaxia que contiene aproximadamente cien mil millones de estrellas. Si los científicos tienen razón, si los recientes descubrimientos de planetas que giran alrededor de otras estrellas son correctos, hay quizás quinientos mil millones de mundos en esta galaxia, en un universo de tal vez unos cien mil millones de galaxias. Y es concebible, incluso posible, que este universo pudiera un día ser revelado por ser nada más que un electrón en un universo mucho mayor. Y aquí está una civilización que no tenía absolutamente ni idea hace cuatrocientos o quinientos años sobre su propio pequeño mundo y la imposible inmensidad mayor que lo rodea. Éramos como un pequeño montón de moscas de la fruta alrededor de una uva pensando en esta uva como el centro de todo lo que es. Para nuestros antepasados ​​el universo fue creado para un género particular de una especie en particular de un grupo en particular entre toda la impresionante variedad de vida que se encuentra en este pequeño mundo .

Sólo había un problema. Estos seres tan especiales para los cuales fue creado el universo tenían una fiesta llamada Pascua y la querían poder celebrar el mismo día a la misma hora. Pero en ese universo geocéntrico que felizmente habitaban, no había manera de crear un calendario viable que fuese coherente. En ese momento, hubo una frase para describir lo que era la ciencia. Está impregnada de inocencia encantadora y no poca auto-conciencia. Se llamaba salvar las apariencias. Esa fue la tarea de la ciencia: Guardar las apariencias. Encontrar una manera de tomar las apariciones reportadas de las estrellas y los planetas en el cielo y predecir con alguna fiabilidad donde estarían en el futuro. Es casi como si supieran que estaban viviendo una mentira cósmica. Llamarlo salvar las apariencias es maravilloso.

Así que se convocó el Concilio de Letrán de 1514, y uno de sus principales objetivos era descubrir un calendario que todo el mundo pudiera utilizar para que no estuvieran celebrando Pascua en días diferentes. Un hombre llamado Nicolás Copérnico, que era un hombre muy religioso, cuya carrera la hizo totalmente en la iglesia, ya se había dado cuenta de cuál era el problema. Fue invitado a presentar esta información en el Consejo, pero se negó porque sabía lo peligroso que sería perforar esta ilusión cosmológica. A pesar de que el Papa en ese momento no estaba en realidad terriblemente al corriente de esta idea, los temores de Copérnico no eran infundados. Incluso sesenta años más tarde, un hombre llamado Giordano Bruno fue quemado vivo por una razón: él no pronunció la frase: "No hay otros mundos."

He pensado mucho en esto . ¿Tendrías las agallas para estar dispuesto a ser quemado vivo? Bruno no tenía comunidad de pares para incitarlo. Él ni siquiera era un científico, en realidad no tenía ninguna evidencia científica, pero eligió esta muerte horrible porque se negó a decir esta frase: " No hay otros mundos." Es una cosa magnífica, es un misterio maravilloso para mí, y no creo que llegue a entender completamente cómo fue posible .

Copérnico encontró el coraje de publicar su idea cuando estaba cómodamente cerca de la muerte natural. Cuando en 1543, “Sobre las revoluciones de las esferas celestes” fue publicado, algo sin precedentes ocurrió: un trauma del que nunca nos hemos recuperado. Hasta ese momento, lo sagrado y lo científico había sido uno. Los sacerdotes y los científicos habían sido lo mismo. Es cierto que dos milenios antes de Copérnico habían habido los filósofos presocráticos, que realmente fueron los inventores de la ciencia y los valores democráticos de nuestra sociedad. Estos antiguos griegos podían imaginar un universo y un mundo sin Dios. Pero fueron por mucho la excepción, floreciendo demasiado brevemente antes de ser casi completamente extirpados filosóficamente por los platónicos. Muchos de sus libros fueron destruidos. Platón odiaba su materialismo y lo de los ideales igualitarios. Así que en realidad no fue una escuela de pensamiento vibrante con una continua tradición la que sobrevivió a través del tiempo, atreviéndose a explicar la maravilla de la naturaleza sin tener que recurrir a la hipótesis de Dios.

En realidad, todo empezó con un grupo de hombres religiosos poco corrientes como Copérnico, Newton, Kepler, y ( mucho más tarde ), incluso Darwin, quienes catalizaron esa separación entre nuestro conocimiento de la naturaleza y lo que creíamos en lo más profundo de nuestros corazones. Los cuatro tampoco tenían carreras religiosas o las estaban considerando como una profesión. Eran interrogadores brillantes y utilizaron las herramientas más agudas que tuvieron para buscar lo que era sagrado. Tenían la suficiente confianza en la realidad de lo sagrado como para estar dispuestos a mirarlo tan profundamente como fuera humanamente posible. Esta búsqueda inquebrantable llevó a nuestro mayor despertar - la revolución científica moderna espiritual. Fue un gran avance espiritual, y creo que es nuestra falta de reconocimiento a eso lo que explica gran parte de la soledad y la locura de nuestra civilización, esa gran parte del conflicto y odio a nosotros mismos . En ese momento, el público y sus instituciones religiosas, por supuesto, rechazaron de plano sus más profundas ideas sobre la naturaleza. Fue varios cientos de años antes de que el público realmente pensase en esto, y se tomó en serio lo que decía Copérnico. Los últimos cuatro siglos de desconexión entre lo que nuestros mayores nos decían y lo que sabíamos que era verdad han sido costosos para nuestra civilización.

Yo creo que todavía tenemos un caso agudo de síndrome de estrés post- copernicano. No hemos resuelto el trauma de perder nuestro sentido infantil de la centralidad en el universo. Y así, como sociedad, mentimos a nuestros hijos. Les contamos una historia paliativa, casi para garantizar que van a ser niños para toda su vida. ¿Por qué?¿ Es la idea de que muramos tan inaceptable ? ¿Es la idea de que somos pequeños y el universo demasiado vasto un golpe a nuestra inestable autoestima?

Sólo ha sido a través de la ciencia que hemos sido capaces de perforar esa infantil y disfuncional necesidad de ser el centro del universo, el único objeto de amor de su creador. La ciencia ha hecho posible la reconstrucción de nuestro pasado lejano y sin la necesidad de idealizarlo, como un adulto incapaz de hacer frente a los abusos de la infancia. Hemos sido capaces de ver nuestra pequeña casita tal como es. Nuestra concepción de nuestro entorno no necesita seguir siendo el punto de vista desproporcionado del todavía niño pequeño. La ciencia nos ha llevado al umbral de aceptación de la inmensidad. Nos ha llevado a la pasarela del universo. Sin embargo, estamos espiritualmente y culturalmente paralizados e incapaces de movernos hacia adelante, para abrazar la inmensidad, para abrazar nuestra falta de centralidad y encontrar nuestro lugar real en el tejido de la naturaleza. Que incluso hagamos ciencia es un indicio de esperanza para nuestra salud mental. Es un gran avance. Sin embargo, no es suficiente; hay que tomarlo en serio.

¿Qué sucedió hace cuatrocientos o quinientos años? Durante este período hubo una gran bifurcación. Hicimos una especie de acuerdo con nosotros mismos. Dijimos, bueno, gran parte de lo que creíamos y lo que nuestros padres y nuestros antepasados ​​nos enseñaron, es insostenible. La Biblia dice que la Tierra es plana. La Biblia dice que fuimos creados por separado del resto de la vida. Si nos fijamos en su verdad, tienes que renunciar a estas ideas básicas, hay que admitir que la Biblia no es infalible, que no es la verdad del espíritu del creador del universo. Entonces, ¿qué hicimos? Hicimos un tratado corrupto que dio lugar a una paz turbulenta: Construimos @una pared dentro de nosotros mismos.

Nos hizo enfermos. En nuestras almas apreciábamos un mito que no tenía raíces en la naturaleza. Lo que en realidad sabíamos de la naturaleza lo compartimentamos en un lugar que no podía tocar nuestras almas. Las iglesias acordaron dejar de torturar y asesinar a los científicos. Los científicos pretendieron que el conocimiento del universo no tuviese implicaciones espirituales.

Es una tragedia catastrófica que la ciencia cediese la elevación espiritual de sus revelaciones centrales: la inmensidad del universo, la inmensidad del tiempo, la relación entre todas las formas de vida y que lo que hay de precioso en este pequeño mundo .

Cuando digo "espiritual", nombro una palabra complicada que tiene algunas asociaciones desagradables. Aún así, tiene que haber una palabra para ese sentimiento de inmensidad que experimentamos cuando contemplamos 13 mil millones de años de evolución cósmica y cuatro mil quinientos millones de años de la historia de la vida en este planeta. ¿Por qué deberíamos renunciar a eso? ¿Por qué no se lo damos a nuestros hijos? ¿Por qué es que en una ciudad como Los Ángeles, una ciudad de tantas iglesias y templos y mezquitas, sólo hay un lugar como este Centro para la Investigación? ¿Y eso es sólo para los que estamos hoy aquí? ¿Menos de un centenar de personas en una ciudad de millones? ¿Por qué? ¿Por qué el mensaje de la ciencia no agarra a la gente de sus almas y les da el tipo de gratificación emocional que la religión ha dado a tanta gente?

Esto es algo contra lo que creo tenemos que luchar a brazo partido. Hay una confusión general en nuestra sociedad. Hay una gran pared que separa lo que sabemos de lo que sentimos.

La medicina ha tenido un juramento que se remonta a Hipócrates. Hipócrates es un personaje increíble, tanto el padre de la ética científica como el primer articulador de la idea de que la humanidad se libera al descubrir el universo. Él es uno de los filósofos presocráticos de los que hablaba antes, y dijo algo que resonó dentro de mí en un momento de mi vida en el que me di cuenta de lo que iba a ser mi camino. Sus palabras me inspiraron a intentar tan duro como pudiera en mi propia vida el hacer que importase lo que es verdad . Hipócrates estaba escribiendo en un ensayo llamado “Enfermedad Sagrada” hace 2.500 años. Estaba escribiendo acerca de la enfermedad sagrada que ahora se llama epilepsia, y con total naturalidad dijo algo que me golpeó como un rayo. Voy a parafrasear : "¿La gente cree que esta enfermedad es sagrada, simplemente porque no saben cuál es su causa? Algún día creo que lo harán, y el momento en que averigüen por qué las personas tienen epilepsia, dejará de ser considerado divino." ¿Por qué no tenemos escuelas de todo el mundo que enseñen a los niños acerca de Hipócrates, sobre el poder de hacer preguntas, en lugar de cuentos con moraleja sobre el castigo por hacerlo? A nuestros niños no se les enseña en la escuela sobre Hipócrates, no se les enseña acerca de este proceso multigeneracional de despojarnos de las supersticiones, el reconocimiento de un falso patrón, y todas las cosas que van con él, el racismo, el sexismo, la xenofobia, toda esa constelación de equipaje que llevamos con nosotros. Vivimos en una sociedad donde ahora nuestro liderazgo tiene que ver con la promoción de la superstición, la promoción de la xenofobia.

A mí me parece que el mayor reto al que nos enfrentamos es el de desarrollar un lenguaje que acople el escepticismo de mirada fría y el rigor de la ciencia con un sentido de comunidad, un sentido de pertenencia que la religión ofrece. Tenemos que hacer que lo que es verdad importe. Si por el contrario se dice que lo que realmente importa es tener fe, lo que realmente importa es creer, nunca vamos a llegar allí. No es suficiente tener cuarenta minutos de ciencia en el programa de la escuela todos los días, porque la ciencia no debe ser compartimentada de esa manera. La ciencia es una forma de verlo absolutamente todo.

Lo que me parece decepcionante sobre la mayoría de las creencias religiosas es que son una especie de declaración de desprecio por la naturaleza y la realidad. Son absurdamente arrogantes. Contiene los mitos de unos pocos miles de años por encima de muchos miles de millones de viaje de la naturaleza. Dicen que la realidad es inferior y menos satisfactoria que las historias que inventamos.

Tenemos que crear una comunidad de escepticismo para personas de todas las edades. Necesitamos desesperadamente un poco de buena música. No tenemos que cortar las esquinas en nuestro espíritu de escepticismo. Tenemos que aprender a inculcar un sentido de comunidad, una experiencia racional de la comunión con la naturaleza y con los demás.

Me encantaría ver, en realidad, no tanto la construcción de más Centros para la Investigación, lo que sería genial, sino ¿por qué no hacerse cargo de los planetarios del país, de los cuales hay cientos, y convertirlos en lugares de culto? No el culto a la ciencia que tenemos ahora. Siempre dan el mensaje, una y otra vez, que nuestra comprensión podría estar equivocada, esto es lo que pensamos en este momento. La maravilla de la ciencia es que es posible que descubra que todo esto es falso. Por qué no hacerse cargo de estos lugares y celebrar los servicios en los planetarios. Podemos conectar. Podemos encontrar la inspiración en las revelaciones de la ciencia. Podemos tener el escepticismo y el asombro, ambos.

Para mí, la fe es la antítesis de los valores de la ciencia. No la esperanza, que es muy diferente de la fe. Tengo mucha esperanza. La fe está diciendo que se puede conocer el resultado de las cosas sobre la base de lo que se espera que sea verdad. Y la ciencia está diciendo que en ausencia de pruebas, debemos retener el juicio. Es tan difícil de hacer. Es tan tentador creer en el detector de mentiras o en el cielo o que el como tu eres está basado en el día del mes en que naciste. Es una especie de autoestima no ganada. Es una identidad que se puede ir adecuando, y eso es tremendamente tranquilizador. Por lo tanto, no tengo ninguna fe, pero tengo mucha esperanza, y tengo un montón de sueños sobre lo que podríamos hacer con nuestra inteligencia si tuviéramos la voluntad y el liderazgo y la comprensión de como podríamos aprovechar nuestra inteligencia y nuestros recursos y crear un mundo para nuestros hijos que sea esperanzador.

Tuve una experiencia maravillosa al escribir para el relativamente nuevo Rose Center en el Planetario Hayden de Nueva York. Es la realidad más grande de teatro virtual en la Tierra; totalmente inmersiva en la experiencia de viajar a través del universo. Tuve el honor de co-escribir, junto a nuestro co-guionista de Cosmos Steve Sotero , los dos primeros shows que inauguraron el centro planetario. Y esto es lo que me hizo pensar en cómo podríamos ofrecer algo que fuera al menos tan convincente como lo que cualquiera en el negocio de la religión está ofreciendo. Tenemos la oportunidad de llevarte a través del universo, y a través de la historia no sólo de la Vía Láctea, sino también el universo más grande, y para decir algo - el segundo  de los documentales se llama “La búsqueda de vida , ¿Estamos solos?” - Algo acerca de la naturaleza de vida. Es un mensaje muy inflexible acerca de la evolución y creo que fomenta muy directamente el tipo de valores e ideas que creo que compartimos. Cada niño que va a una escuela pública de la ciudad es llevado a estos espectáculos. Fue revelador para mí, en primer lugar, hasta dónde se puede ir en esta dirección, y lo que se podría hacer con la música y una capacidad técnica fantástica que te permitiese recorrer la parte del universo conocido para conocer algo acerca de él. De verdad te aferras a tu silla. Te sientes como si fueras a viajar a través de las galaxias. Es edificante. Recibo constantemente correos electrónicos acerca de esto y todos dicen lo mismo: que me hizo sentir parte de algo. Usted me hizo sentir, aunque soy muy pequeño, que soy parte de este mayor tejido de la vida que es tan hermoso. Y ese es el tipo de cosas en lo que Cosmos Studios está trabajando, todos nuestros proyectos. Si no se combina la ciencia rigurosa con esa sensación de elevación, de inmensidad, entonces este proyecto para nosotros no sirve. Así que diría que hay mucho en el mundo del espectáculo que podríamos estar haciendo y tiene el poder de llegar realmente a la gente .

Desde que fundamos Cosmos Studios en la primavera de 2000, hemos logrado lo siguiente: Vamos a lanzar Cosmos 1, la primera nave de vela solar a finales de este año. Nuestros socios son la Sociedad Planetaria y el Centro de Investigación Espacial Babakin de Rusia. En realidad, estamos lanzando la nave espacial desde un misil balístico intercontinental con base en un submarino ruso. Hemos adoptado esta arma de destrucción masiva y la hemos convertido en un medio para avanzar hacia el sueño de la exploración espacial. La vela solar es una idea que ha existido en torno a la ciencia desde la década de 1920, pero nunca se ha intentado antes. Si tenemos éxito, habremos demostrado un medio práctico para, literalmente, montar en la luz haciendo el camino a las estrellas. Comparamos nuestra vela solar a lo que hicieron los hermanos Wright en Kitty Hawk, porque a pesar de que estuvo en el aire durante sólo doce segundos y a 165 pies, demostraron que el vuelo con motor en un vehículo más pesado que el aire era posible. Lo que estamos tratando de demostrar es que la vela solar es posible, y ésta es la única manera físicamente sana que conocemos para viajar tan rápido que empieza a ser factible hacer vuelos interestelares en el tiempo humano de escalas de dos mil años hasta la estrella más próxima en vez de veinte mil años.

Cosmos Studios ha financiado la investigación que se ha traducido en dos artículos publicados en la revista Science. Hemos producido una versión perfectamente arreglada de la serie de televisión Cosmos con trece horas en DVD. Hemos producido tres documentales de larga duración. Tal vez nuestro proyecto más prometedor es una nueva forma ambiciosa de enseñar la ciencia desde preescolar hasta la escuela secundaria. Esto implica un enfoque totalmente nuevo en los planes de estudio. Esperamos involucrar a la gente desde la primera infancia en la ciencia como una forma de pensar.

También estoy trabajando en un libro que trata sobre los temas que he tratado de cubrir aquí.

[En respuesta a una pregunta sobre el papel de Carl Sagan en la obtención de apoyo para la búsqueda científica legítima de inteligencia extraterrestre (SETI) y entendiéndose con los creacionistas]:

El Congreso cortó el financiamiento federal para el SETI hace años. Yo estaba con Carl cuando entró en la oficina del senador William Proxmire después de que éste hubiese dado el premio Golden Fleece al programa SETI. Carl se sentó con él. No dije ni una palabra. Sólo era un testigo. Y solo miraba a Carl. Me inspiré en él, no sólo por la amplitud de sus conocimientos, sino por su paciencia, su falta de arrogancia, su disposición a escuchar a la otra persona. El Senador Proxmire hizo un giro copernicano como resultado de esa reunión.


Y hubo otros casos de notable capacidad de persuasión de Carl. Uno de ellos es una gran historia de un llamado "científico creacionista " que vio a Carl testificar en una audiencia sobre el creacionismo en las escuelas. Carl testificó durante unas cuatro horas. Fue en algún lugar en el sur, no recuerdo dónde. Y seis meses más tarde llegó una carta del experto "científico creacionista" que también había declarado ese día, diciendo que había renunciado a su trabajo durante el día y se dio cuenta del error de lo que estaba haciendo. Fue sólo porque Carl era muy paciente y estaba dispuesto a escuchar a la otra persona. Lo hizo con mucha amabilidad y luego, con mucho cuidado, pero sin ponerse en peligro, expuso todas las cosas que estaban mal de lo que ese hombre pensaban que eran ciertas. Esa es una lección que me gustaría que todos nosotros en nuestro esfuerzo por promover el escepticismo pudiéramos aprender, porque sé de la ira que muy a menudo siento cuando me enfrento a este tipo de pensamiento y las ganas que me entran de empezar a cortar a la otra persona. Pero hacerlo es abandonar toda esperanza de cambiar mentalidades .


Cuando murió mi marido, porque él era muy famoso y conocido por no ser un creyente, muchas personas venían a mí - todavía sucede a veces- y me preguntaban si Carl cambió al final y pasó a tener alguna creencia en una vida futura. También con frecuencia me preguntan si creo que lo voy a volver a ver. Carl se enfrentó a su muerte con valentía y tenacidad y nunca buscó refugio en ilusiones. La tragedia fue que nos dimos cuenta de que no nos volveríamos a ver de nuevo. No espero reunirme con Carl nunca más. Pero, lo bueno es que cuando estábamos juntos, durante casi veinte años, vivíamos con una apreciación vívida de lo breve y preciosa que es la vida. Nunca hemos trivializado el significado de la muerte fingiendo que era algo más que una separación definitiva. Cada momento que estábamos vivos y que estuvimos juntos fue milagroso, no milagroso en el sentido de lo inexplicable o sobrenatural. Sabíamos que éramos beneficiarios del azar. . .  Esa pura casualidad podía ser tan generosa y tan amable . . .  Que pudimos encontrarnos el uno con el otro, como escribió Carl tan bellamente en Cosmos, ya sabes, en la inmensidad del espacio y la inmensidad del tiempo . . .  Que pudimos estar juntos durante veinte años. Eso es algo que me sostiene y es mucho más significativo. . .  La forma en que él me trató y la forma en que yo lo traté, la manera en que nos hicimos cargo el uno del otro y de nuestra familia, mientras él vivió. Eso es mucho más importante que la idea de volverlo a ver algún día. Creo que no volveré a ver a Carl de nuevo. Pero lo vi. Nos vimos. Nos encontramos el uno al otro en el cosmos, y fue algo maravilloso.

viernes, 25 de abril de 2014

¿Qué es el método científico?

Evidentemente, el método científico es el método que utilizan los científicos para hacer descubrimientos científicos. Pero esta definición no parece muy útil. ¿Podemos dar más detalles?
Pues bien, cabría dar la siguiente versión ideal de dicho método:

  1. Detectar la existencia de un problema, como puede ser, por ejemplo, la cuestión de por qué los objetos se mueven como lo hacen, acelerando en ciertas condiciones y desacelerando en otras.
  2. Separa luego y desechar los aspectos no esenciales del problema. El olor de un objeto, por ejemplo, no juega ningún papel en su movimiento.
  3. Reunir todos los datos posibles que incidan en el problema. En los tiempos antiguos y medievales equivalía simplemente a la observación sagaz de la naturaleza, tal como existía. A principios de los tiempos modernos empezó a entreverse la posibilidad de ayudar a la naturaleza en ese sentido. Cabía planear deliberadamente una situación en la cual los objetos se comportaran de una manera determinada y suministrar datos relevantes para el problema. Uno podía, por ejemplo, hacer rodar una serie de esferas a lo largo de un plano inclinado, variando el tamaño de las esferas, la naturaleza de su superficie, la inclinación del plano, etcétera. Tales situaciones deliberadamente planeadas son experimentos, en el papel del experimento es tan capital para la ciencia moderna, que a veces se habla de "ciencia experimental" para distinguirla de la ciencia de los antiguos griegos.
  4. Reunidos todos los datos elabórese una una generalización provisional que los describa a todos ellos de la manera más simple posible: un enunciado breve o una relación matemática. Esto es una hipótesis.
  5. Con la hipótesis en la mano se puede predecir los resultados de experimentos que no se nos había ocurrido hasta entonces. Intentar hacerlos y mirar si la hipótesis es válida.
  6. Si los experimentos funcionan tal como se esperaba, la hipótesis sale reforzada y puede adquirir el status de una teoría o incluso una "ley natural".

Está claro que ninguna teoría ni ley natural tiene carácter definitivo. El proceso se repite una y otra vez. Continuamente se hacen y obtienen nuevos datos, nuevas observaciones, nuevos experimentos. Las viejas leyes naturales se ven superadas por otras más generales que explican todo cuanto explicaban las antiguas y un poco más.

Todo esto, como digo, es una versión ideal del método científico. En la práctica no es necesario que el científico pase por los distintos puntos como si fuese una serie de ejercicios caligráficos, y normalmente no lo hace.
Más que nada son factores como la intuición, la sagacidad y la suerte, a secas, los que juegan un papel. La historia de la ciencia está llena de casos en los que un científico da de pronto con una idea brillante basada en datos insuficientes y en poca o ninguna experimentación, llegando así a una verdad útil cuyo descubrimiento quizá hubiese requerido años mediante la aplicación directa y estricta del método científico.
F. A. Kekulé dio con la estructura del benceno mientras descanzaba un sueño en el autobús. Otto Loewi despertó en medio de la noche con la solución del problema de la conducción sináptica. Donald Glaser concibió la idea de la cámara de burbujas mientras miraba ociosamente un vaso de cerveza.
¿Quiere decir esto que a fin de cuentas todo es cuestión de suerte y no de cabeza? No, no y mil veces no. Esta clase de "suerte" sólo se da en los mejores cerebros; sólo en aquellos cuya "intuición" es la recompensa de una larga experiencia, una comprensión profunda y un pensamiento disciplinado. 

Fragmento del libro de Isaac Asimov: 100 preguntas sobre ciencia.